Happily Ever After

Por: jue 17 de noviembre de 2011

Hace un par de días vi la película La última estación, que cuenta la historia de amor entre Tolstoi y su mujer. Por cierto, muy recomendable.

Cuando Tolstoi hablaba del amor, de la pureza y de la bondad, habla de una perfección que ni siquiera el podía alcanzar.

Siempre he sido una romántica empedernida, soñadora a veces. Un príncipe azul guapo, bueno y rico; eso es lo que quiero! Pensaba…

Las mujeres que alguna vez hemos buscado el hombre perfecto, los padres perfectos, las amigas perfectas ( hasta la casa perfecta!),  podemos morir en el intento. Se vuelve una tarea muy agotadora y sobre todo, muy frustrante.

La película que menciono trata sobre el amor real, el que te puede dar la vida y a la vez volverte loco.  El amor que espera y es paciente, es amargo a veces y complicado casi siempre.

Al ir creciendo y ver que el “Happily ever after”, o felices para siempre, no existe me ha hecho reflexionar sobre muchos aspectos en mi vida y sobre lo que busco en una relación de pareja.

Prefiero a un compañero de vida que a un príncipe azul. Quiero las peleas y reconciliaciones, los acuerdos y las discrepancias, odiarle por las mañanas y quererle de nuevo por las tardes.

Preparar una boda es complicado, la convivencia es complicada, la confianza, el perdón, la paternidad, combinar trabajo con tiempo libre... Pero como dice mi marido “nadie dijo que fuera a ser fácil” y tiene toda la razón del mundo.

 Cada día hay que hacerse a la idea de que hoy no será el día perfecto que había soñado, pero hay que intentar que se parezca lo más posible.

 

 Con los años he llegado a una conclusión: La inexistencia de la perfección en el amor es mucho mejor, es real.

 

Os dejo el tráiler de la peli, interpretada por Christopher Plummer y Helen Mirren.