Rosina Ramón…. evita estar de moda

mié 3 de marzo de 2010 Histórico

Para una persona que durante los últimos 25 años se ha desenvuelto en el mundo de las pasarelas, la belleza y el glamour, resultaría muy fácil dejarse seducir por su entorno, pero no para Rosina Ramón quien categórica, afirma, que estar en la moda simplemente por "moda" es lo primero que hay que evitar.

Pionera en la creación de las agencias de modelaje en Monterrey e impulsora de carreras tan importantes como las de Montserrat Oliver y Diana García, Rosina celebra un cuarto de siglo profesional, convencida de que la belleza sin actitud no vale y que mientras más competencia --de la buena- haya, mejor.

"No me había dado cuenta, pero ya son 25 años de actividad profesional los cuales he vivido intensamente, día a día", expresa Rosina.

No tiene empacho en reconocer que comenzó de cero, sin tener muchos conocimientos del negocio.

"Estuve aprendiendo a través del tiempo y de las etapas.

Me acuerdo que me recibían en las agencias de Dallas, Houston y la Ciudad de México para enseñarme cómo se hacía; tuve mucho apoyo de gente que no me conocía, pero que veía futuro en esto".

Aunque hoy enfrenta otros retos profesionales, el primero consistió en convencer a los padres de familia y a la gente de que una agencia de modelos era un asunto serio.

"Fuimos la primera agencia de modelos en Monterrey y, como en todo lo que inicia, tuvimos que luchar contra varios obstáculos como convencer a los padres de familia, que pensaban que esto era otra cosa,  de que se trataba de una opción seria, que la carrera de modelo era y es una tema profesional", expresa.

Y comenzó con el pie derecho.

Sus primeras discípulas fueron chicas de la alta sociedad regiomontana que se dieron cuenta de que siendo modelos podían recibir el reconocimiento a su belleza y, además, hacer carrera en un medio hasta cierto punto virgen.

"En ese primer grupo de niñas estuvo gente de sociedad como Luisa Caine, de la familia Caine, de mucho abolengo en Monterrey", recuerda emocionada, "luego me presentaron a una chava que ahora todo mundo conoce: Montserrat Oliver.

A ella la descubrió a los 13 ó 14 años un productor de comerciales en un aeropuerto y no tenía con quien trabajar en Monterrey".

Después vinieron Paulina Zambrano y Luisa Sáenz.

También tuvo entre sus discípulas a reinas estatales y nacionales de belleza como Diana García (Nuestra Belleza Nuevo León 2001) y Katty Fuentes y Silvia Salgado (ganadoras de Nuestra Belleza México 1997 y 1998, respectivamente).

¿Qué es lo más difícil de dirigir una negocio como este?

"Ver cómo pululan las agencias de modelos porque ahora todo mundo dice que tiene una y muchas veces todo lo manejan por celular, no hay presencia física.

Hacen dos que tres cosas y luego desaparecen y, la verdad, es que no saben cómo funciona este negocio.

"Hay mucha gente que se toma como una moda estar en la moda y hacen cosas que no son éticas y hasta cierto punto han quemado el mercado, sobre todo en Monterrey".

Rosina se refiere a que esas agencias abaratan el mercado del modelaje.

"Con tal de quitarle el trabajo a una empresa seria abaratan las cotizaciones.

Terminan pagándole una bicoca a las modelos locales, mientras que en México están ganando una cantidad bastante considerable.

"Esa es una de las cosas con las que he batallado desde que empezaron las competencias desleales" ¿La belleza lo es todo?

"Es evidente que se le abren más puertas a una persona bonita que a otra que no lo es tanto, pero la belleza sin actitud no es nada", responde tajante.

"Por ejemplo si Montserrat (Oliver) no tuviera la actitud ni el aplomo que tiene no hubiera hecho nada.

"En este negocio hay gente muy bella que no ha hecho nada.

Tendrán la hermosura, pero no la actitud ni las agallas para hacerlo.

La actitud va de la mano con las agallas y la hermosura sin eso no consigue nada".

Incluso, añade, ahora los nuevos "sex symbols" de Hollywood han trascendido la barrera de la belleza y triunfan más por su actitud.

"Por ejemplo, Julia Roberts.

Analízala bien, sección por sección y, en verdad, no es una súper belleza, pero se vende como si lo fuera  porque su actitud es más grande", revela, "o Kate Winslet, ella es una mujer muy normal, hay muchas muy parecidas a ella, pero ¿qué pasa?

: la manera en que la manejan y la maquillan hace que se imponga.

"Son mujeres que llegan a convertirse en profesionales en el tema de manejar su propia imagen; son unas expertas y nos hacen creer que son realmente bellas, pero no las puedes comparar con Grace Kelly o Audrey Hepburn y porque esas eran unas bellezas naturales, con estilo personal", comenta.

¿Y cuál es el tipo de belleza ideal?

"Tengo alrededor de una década diciendo que los parámetros han cambiado.

Estamos volviendo al manejo de las castas porque cada vez hay más mezclas raciales, las cuales afortunadamente empiezan a producir bellezas diferentes, facciones diferentes".

Por ejemplo, expresa, basta con acudir a un lugar tan cosmopolita como Nueva York para darse cuenta de estas mezclas de razas.

"Ves una mujer japonesa con un alemán que tienen hijos de rasgos orientales, pero con ojos de color; o ves a una afroamericana con un hombre rubio, totalmente anglosajón e hijos de piel color miel.

"La gente que antes no era considerada tan atractiva ahora es la sensación; estamos en una época de mulatos y la muestra es que hay dos mulatos en la Casa Blanca".

¿Por qué faltan top models mexicanas?

"Las mexicanas son hermosas, pero a muchas les faltan agallas y aplomo para querer hacerla en grande.

Tenemos mucha gente que puede destacar súper bien, pero.

. . hay otros factores, como el conformismo porque que trabajar mucho, no basta con ser bonitos y subirse a la pasarela".

Las modelos empiezan muy jóvenes ¿se retiran también muy jóvenes?

"Depende de cada quien; de cómo se cuiden, de cómo lleven su vida.

Y pongo como ejemplo a Montserrat; cada vez la veo mejor, de hecho ahora es mucho más hermosa que hace 10 años".

¿Qué es lo peor de la moda?

"Que existan personas que lucren sin saber en realidad lo que están haciendo.

Sería bueno que le dejaran espacios a gente que de verdad sabe lo que hace y es dedicada con su trabajo, que tiene trayectoria.

"Hay muchos que se aprovechan de que está de moda estar en la moda, cuando en realidad es lo contrario: no hay que ponerse de moda para que esto funcione".

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